LA POSTA

5 octubre 2009

Mercedes Sosa

Filed under: Uncategorized — Elias @ 23:07

Calla Mercedes Sosa, la voz rebelde de Argentina que se enfrentó a la dictadura

El salón de los Pasos Perdidos fue el espacio elegido para el adiós a la cantante

El salón de los Pasos Perdidos fue el espacio elegido para el adiós a la cantante

El milagro no llegó. La voz de Mercedes Sosa, de 74 años, se apagó. Murió la pasada madrugada tras una semana de lucha silenciosa entre la vida y la muerte. Conectada a un respirador artificial desde el pasado martes, la muerte le sobrevino tras un fallo cardíaco seguido de una insuficiencia renal. «El desplome fue total», lamentó Arnoldo Epelbaum, su médico de cabecera. La cantante permanecía desde el 18 de septiembre ingresada en el Sanatorio de la Trinidad, en el barrio porteño de Palermo. «Ella ha vivido de pleno. Hizo prácticamente lo que quiso. Siempre fue un símbolo de libertad». Las palabras de Fabián Matús, hijo de Mercedes Sosa, anticipaban el desenlace fatal de una de las artistas más respetadas y queridas de Argentina. Sus restos se velaban ayer, desde el mediodía, en el Congreso de la Nación. Mercedes Sosa, «La Negra», falleció a las cinco de la madrugada. La salud de la mujer que hizo del folclore argentino Patrimonio de la Humanidad no era buena. «Padecía desde hace más de treinta años el mal de chagas, una enfermedad que transmite la vinchuca (un parásito) y que lleva aparejado problemas cardíacos», explicaba a ABC Epelbaum, el doctor que atendió a la cantante desde que ésta volviera de su exilio en París y Madrid.
En su partida de nacimiento figura como Haydee Mercedes Sosa, natural de Tucumán, una de las provincias más pobres y castigadas con mayor severidad por el terrorismo de Estado y la guerrilla en los años 70. Rebelde frente a la última dictadura militar (1976-83), «La Voz de Latinoamérica», como la rebautizó el mundo, se resistió a abandonar Argentina. Pero su detención sobre el escenario, mientras cantaba en un teatro de la ciudad balneario de Mar del Plata, en 1979, la convenció violentamente de que aquí no tenía futuro. Sin darle muchas vueltas Gladys Osorio, como se presentaba al inicio de su carrera, se exilió en Madrid y París. Atrás dejó la tristeza de la reciente muerte de su segundo marido y a un país en llamas. En Europa pudo cantar todos los temas que el régimen militar le prohibió. A Violeta Parra le dio «Gracias a la vida» (1972) por existir y a Argentina le anunció la desgracia de un pueblo en «Si se calla el cantor» (1977). La voz de América (Latina) alzó el tono en «El grito de la tierra» (1970) y siempre, siempre, hizo honor «Como un pájaro libre», a la libertad. «La Negra» regresó a Buenos Aires en 1982, cuando en Argentina comenzaban a soplar vientos de libertad de la mano de Raúl Alfonsín. En Tucumán, el ex general Antonio Domingo Bussi, condenado posteriormente por violaciones de los derechos humanos, ocuparía la Gobernación fruto de elecciones democráticas. La tucumana juró -y cumplió- no volver a pisar su tierra con Bussi de gobernador.
Más de cincuenta discos
Mercedes Sosa simpatizó con Juan Domingo Perón en su juventud, pero con los años abrió los brazos a distintos políticos de signo variado. Un año podía apoyar al conservador Mauricio Macri (alcalde de Buenos Aires) y al siguiente cantar para Cristina Fernández de Kirchner en su lanzamiento de campaña. Honesta hasta la médula, decía: «No me pregunten de política; yo, como mucho, sólo entiendo de la vida». Amante de la buena mesa, el exceso de peso no ayudó a una salud con altibajos permanentes. La jovencita que a los dieciséis años triunfó en un concurso de radio se convirtió con el tiempo en una señora con aspecto y voz de soprano, aunque terminaría con un timbre de contralto. Versión criolla de Montserrat Caballé, tocaba la guitarra, el charango y el piano. Igual entonaba un tango que un rock o una chacarera. Grabó más de cincuenta discos y participó en media docena de películas. Compartió micrófono con Pavarotti, Kraus, Sting, Nana Mouskouri, Joan Baez, Milton Nascimiento, Caetano Veloso, Chico Buarque, Luz Casal, Pata Negra, Shakira… Descubierta por Jorge Cafrune en 1965, era vista por buena parte de los músicos como la gran madre de los artistas argentinos, y la única capaz de poner sobrio a un delirante Charlie García. Fito Páez, León Gieco, Los Chalchareros y Pedro Aznar compartieron con ella mesa, mantel y escenario, un lujo que forma parte del recuerdo… Siempre quedará su voz.20091005elpepucul_27
Miles de personas han acompañado los restos de Mercedes Sosa desde el Congreso hasta el cementerio de la Chacarita, donde han sido incinerados en una ceremonia íntima. Los porteños saludaron con aplausos el paso de la comitiva fúnebre por las calles de la ciudad. “Chau, Negra” y “No se va, la Negra no se va” resonaron en casi todas las esquinas y en el mismo cementerio bandas populares y seguidores de la folklorista interpretaron y bailaron sus canciones. “Gracias a tu vida, que nos ha dado tanto”, entonaba un numeroso grupo de admiradores, parafraseando la canción de Violeta Parra que ella interpretó por todo el mundo.

El velatorio de los restos de la Negra Sosa, que falleció en la madrugada del domingo a los 74 años, se ha desarrollado en la capilla ardiente instalada en el palacio del Congreso de los Diputados, donde se han formado, durante toda la noche, largas colas de admiradores y donde han acudido ininterrumpidamente artistas, músicos, cantantes, escritores y políticos a dar su pésame al único hijo de la cantante. La fila, de casi medio kilómetro, para entrar en el Congreso estaba integrada mayoritariamente por gente humilde que llevaba una única flor o un mensaje escrito dificultosamente en papel para depositar cerca del féretro, Entre los apenados seguidores había no solo argentinos, sino también muchos inmigrantes peruanos, uruguayos, chilenos y paraguayos para los que Mercedes Sosa fue también una intérprete cercana y muy querida. Fueron ellos los que llenaron el Salón de los Pasos Perdidos de miles de flores, depositadas una a una, frente a las enormes coronas oficiales,

La presidenta Cristina Fernández acudió al Salón de los Pasos Perdidos en la noche del domingo, acompañada de su marido, Néstor Kirchner y en La Chacarita se pudo ver, mezclados con el público, al gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, y al gobernador de Santa Fe, el socialista Hermes Binner. La presidenta decretó tres días de duelo nacional, medida a la que se sumaron la ciudad de Buenos Aires y su Tucumán natal.

El impacto que ha tenido la muerte de la folklorista argentina en toda América Latina queda reflejado en el comunicado emitido por el ministro de Cultura brasileño, Juca Ferreira: “Fue una mujer fraterna, comprometida con el arte latinoamericano Una voz inmortal que continuará en nuestras voces. Mercedes Sosa fue una voz potente que al demoler fronteras nos enseñó algo más allá de territorios y banderas. Con ella aprendimos lo que tenemos que compartir los pueblos y las naciones”

El homenaje de sus seguidores

El homenaje de sus seguidores

El multitudinario entierro ha puesto de manifiesto la gran popularidad de Mercedes Sosa y el afecto que suscitaba entre sus compatriotas, pero también el fuerte compromiso político y social que mantuvo la cantante toda su vida y que se tradujo en la presencia de partidos de izquierda y grupos populares que llenaron el cementerio con sus banderas rojas y símbolos de la paz. “Mercedes Sosa deja su música, pero también una actitud y un compromiso”, ha asegurado, desde Chile, el actor Héctor Alterio, que coincidió con la Negra en Madrid, durante su exilio. Diego Maradona, que ha acudido al velatorio con su esposa y una de sus hijas, se ha referido a Mercedes Sosa como una “diosa de la libertad”. “Murió una de las mejores del mundo”, ha asegurado.

Emotiva despedida a Mercedes Sosa

Familiares, amigos y seguidores le dieron el último adiós a la cantante; fue llevada al crematorio de la Chacarita; varias figuras se habían acercado ayer y hoy al Congreso, donde fue velada

Hubo largas filas para ingresar al Congreso

Hubo largas filas para ingresar al Congreso

El cantante Víctor Heredia

El cantante Víctor Heredia

El dolor en el adiós

El dolor en el adiós

Miles de personas le tributaron hoy una emocionada despedida a Mercedes Sosa, fallecida ayer a los 74 años, y acompañaron el cortejo fúnebre desde el Congreso Nacional, donde se realizó el velatorio, hasta el cementerio de la Chacarita, donde fueron cremados sus restos.

¡Viva Mercedes! Las muestras de devoción y de reconocimiento a la fallecida artista no se detuvieron en todo el traslado del cortejo fúnebre desde el Congreso hasta el cementerio de la Chacarita, donde llegó a las 12.15.

Una vez en el cementerio, los aplausos y los cánticos en su nombre se hicieron escuchar con más fuerza. En tanto, las lágrimas no tardaron en brotar.

Allí, cientos de personas dijeron presente para darle el último adiós junto con los familiares y los amigos íntimos de la cantante.

“Sus cenizas serán esparcidas en su momento en tierras de Tucumán, donde nació, en Mendoza porque fue donde se afianzó el movimiento de la nueva canción y en Buenos Aires, donde vivió desde los años `60”, había detallado su hijo Fabián Matus tiempo antes.

Primer adiós. Una multitud de ciudadanos desfilaron a lo largo de las 24 horas que duró el velatorio y depositaron flores como forma de homenaje.

El operativo policial que cerró el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso donde se la veló para que solamente la puedan despedir sus familiares y amigos más íntimos, hizo que el público se agolpara a lo largo de la avenida Callao, primer tramo del cortejo, donde respondió con aplausos, arrojando flores y tocando el vehículo que trasladaba el féretro coronado por un ramo de flores blancas.

El ataúd fue cerrado cerca de las 11 de esta mañana, luego de que los presentes entonaran “Luna tucumana”, zamba del maestro Atahualpa Yupanqui cantada en honor a la provincia que vio nacer y crecer a la artista.

El legado de una madre. El hijo de Sosa, expresó esta mañana que “lo mejor” que le dejó su madre “fue el respeto por las personas”, al tiempo que agradeció las muestras de afecto que recibió su familia tras la muerte de la cantante.

Además, dijo emocionado: “Mercedes Sosa nos deja el ir siempre para adelante, el amor a la libertad, a la democracia y a la solidaridad y como mamá, una persona maravillosa, inigualable, adorable, lo mismo que como abuela y tía, un ser extraordinario”.

“Diosa de la libertad”. La procesión de familiares, amigos y fanáticos para despedir a Mercedes Sosa fue contínua durante toda la madrugada en el Congreso de la Nación, donde fueron velados sus restos.

Algunos de los que se hicieron presentes durante la noche fueron la conductora Susana Giménez, Diego Maradona y Charly García.

Maradona arribó al Congreso acompañado por su hija Dalma, y de su ex esposa Claudia Villafañe. “Murió una de las mejores del mundo. No va a haber otra igual. Murió la diosa de la libertad, una libertad que no tiene nadie”, expresó al salir del velatorio el director técnico de la selección.

El velatorio comenzó ayer al mediodía en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso. Sin embargo, ya desde la mañana, la fila se extendía desde el ingreso de la Mesa de Entradas de la Cámara de Diputados de la Nación, situada en Rivadavia 1864, hasta la esquina de Corrientes y Bartolomé Mitre.

Emotiva despedida de Mercedes Sosa con canto, baile y lagrimas

Una multitud siguió el cortejo fúnebre desde el Congreso a la Chacarita, donde fue cremada en una ceremonia íntima. Allí, la gente entonó estrofas de canciones legendarias de la negra y bailó zambas.

Una multitud, en medio de sollozos y gritos de “¡Gracias, Negra!”, aplaudieron, cantaron, bailaron y lanzaron flores en el cementerio de la Chacarita en una emotiva despedida para Mercedes Sosa.

“A mi Tucumán querido/ cantaré, cantaré, cantaré”, entonaban las estrofas de la legendaria zamba ‘Luna tucumana’, de su ciudad norteña natal, una de las tres donde serán esparcidas sus cenizas, junto con Mendoza y Buenos Aires. Esa fue su última voluntad.

La caravana había partido desde el Congreso después de las 11, donde fue velada durante todo el domingo en la capilla ardiente. Cuando el cortejo fúnebre con los restos de la cantante arribó al cementerio de la Chacarita, una multitud la esperaba.

Durante todo el recorrido hubo aplausos y le arrojaban flores al paso del féretro con los restos de La Negra. Minutos después de la llegada al cementerio, se lleva a cabo un oficio religioso, antes de la ceremonia de cremación, que estuvo restringida a su círculo más íntimo.

Mercedes Sosa murió en la madrugada de ayer, a los 74 años. Hacía más de dos semanas que estaba internada en el Sanatorio de la Trinidad, en el barrio de Palermo, por una enfermedad hepática que le afectó los riñones y los pulmones. Su muerte se produjo a las 5.15 y sus restos fueron velados desde el mediodía en el Congreso Nacional, ante una multitud que se acercó para despedirla.

La capilla ardiente instalada en el Salón de los Pasos Perdidos se abrió al público a las 12.30. Además de familiares, fueron acercándose artistas y personalidades de la cultura como Víctor Heredia, Alejandro Lerner, Peteco Carabajal, Teresa Parodi, Celeste Carballo, Julia Zenko, el secretario de Cultura, Jorge Coscia, y el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner. Por otra puerta, también sobre Rivadavia, pasaba el público, que formaba cola a lo largo de casi una cuadra por Callao. En silencio, como con una tristeza tranquila, esperaban para verla de cerca y darle un último adiós.

Gente de todas las edades y de distintas partes, brasileños, ecuatorianos, venezolanos, chilenos. Personas con bastones, madres con hijos adolescentes, jóvenes con pinta de rockeros, hombres de traje, incluso alguno vestido de gaucho. Muchos iban con su ramo de flores y otros compraban la ofrenda allí: $ 2 el clavel solo, $ 5 envuelto con nylon.

“Es lo mínimo que podemos hacer –asegura Federico, un joven brasileño que estudia y trabaja en el país –, no es nada comparado con lo que ella nos dio. Es un luto para Latinoamérica y el mundo, ella cruzó las barreras del lenguaje”. Su amigo Dylan, de Ecuador, concuerda: “Era la voz de Latinoamérica, nos enseñó mucho sobre todos los temas, una persona que te hace adorar tus raíces y tu cultura”.

En la esquina de Rivadavia y Callao un grupo de jóvenes de la Federación Juvenil Comunista empapeló el portón de la vieja confitería El Molino con cartulinas blancas donde la gente dejaba mensajes: “Negra, gracias por tu humanidad”, “Gracias por darnos tu voz y tus ansias de libertad”. “No morirás nunca para la música autóctona, sos eterna en los oídos de todos”.

“Mercedes Sosa es un ejemplo de dignidad, de coherencia, de todo por lo que seguimos luchando –explicó Martín, uno de los ideólogos del improvisado mural–, ella es expresión de la libertad, de no callarse. Por eso se nos ocurrió poner esto para que la gente pueda escribir. Después se lo vamos a entregar a los familiares”.”Me detuve a ver lo que escribieron, siento una mezcla de tristeza y de gozo de ver tanto amor de la gente. Porque todo esto es espontáneo, la gente se moviliza sola”, aseguró Coqui, sobrino de Mercedes Sosa. “Estamos golpeados, pero estamos serenos”, agregó.

A partir de las 17 empezó a llegar más gente: la cola daba la vuelta por Bartolomé Mitre y pegaba otra vuelta por Riobamba. La gente entraba tranquila y salía llorando después de ver a La Negra de cerca. Es que impresionaba su porte de Pachamama, blanca y enorme en medio del recinto. “La vi con mucha paz”, resumió Nelly Croci, una admiradora de 65 años que comparó su pérdida con la de Michael Jackson. A un costado la observaba un cronista de Televisión Nacional de Chile, enviado especialmente a cubrir su velatorio. “Allá la aman –explicó–, ella ayudó a volver al país a muchos chilenos que se habían ido por la dictadura de Augusto Pinochet. Además, le dio voz a Gracias a la vida, de nuestra Violeta Parra”.

Pasadas las 18, la cola sumaba cuatro cuadras y en la capilla, Peteco Carabajal, Piero, Teresa Parodi y el Chango Farías Gómez comenzaron a cantar varias de las canciones que popularizara la cantante como Luna tucumana, Al jardín de la República, La añera, Si llega a ser tucumana, Zamba para no morir y Gracias a la vida de Violeta Parra, una de las canciones más emblemáticas de su repertorio.

Mientras se alternaban los aplausos y los silencios profundos, los ojos de varios de los músicos se llenaron de lágrimas, como en una peña triste. También pasaron Gustavo Cerati, el Bahiano y Daniel Grinbank. A las 20.20 llegó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien se acercó al féretro, estuvo un segundo a solas, mirando el cuerpo en silencio y enseguida se sumó su esposo Néstor, que besó su propia mano y se la puso en la frente a la artista. Casi dos horas después, Charly García llegó para despedirse de su gran amiga. Afuera, la gente seguía esperando para sumar su adiós.

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2 comentarios »

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      Comentario por Elias — 8 mayo 2013 @ 14:36


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